domingo, 25 de mayo de 2008

FANTASMAS.


FANTASMAS.


Fantasmas decapitados,
no me torturéis más.

¡Mostrad de una vez el rostro,
huidizos espectros!

A solas,
en este caserón en ruinas,
me enfrento con vosotros,
dando mi verdadera cara.
Toda vuestra respuesta
son acechantes siluetas:
me escrutan,
me desean,
pero no me atacan.

Escucho susurros por las esquinas,
bisbiseos que hablan de mí.

Sois ecos del pasado,
voy a hacer una hoguera
en que quemar vuestras esencias.

¡Fuera de mí,
voces caducas!

Voy a abandonar esta casa
que se hunde bajo el peso
de vuestra podredumbre.

Sois la muerte…
Elijo la vida.


25/5/08

martes, 13 de mayo de 2008

LA PRIMAVERA DEL AMOR.


LA PRIMAVERA DEL AMOR.

En la primavera del amor renaciste,
flor de invierno.
Se que eres frágil y quebradiza.
Te marchitas fuera de estos muros.
Pero me queda tu recuerdo.
Me queda la espera
de tu caprichosa germinación.
¡Y el gozo!
El néctar que saboreo, ansioso.
Antes de perderte una vez más.

La primavera del amor.
¿Quién quiso trocarla por dolor?
¿Quién arrasó mis cultivos?
¿Quién eres tú,
anónima mano sin rostro
al que maldecir?

Al norte, vuelvo al norte.
Me hago nómada.
Atrás quedan los días de verano.
Atrás la tierra baldía
cuyas raíces ya no me sostienen.
De risco en risco buscaré
la pequeña crisálida
que no se abre
al abono que segregas.

Porque te abandoné
antes de perderte.
Qué dulce veneno exudas.
Y morir lentamente
con la yedra robando
el oxígeno de todos mis poros.
Hierba del diablo.
¿En qué musgo has ido a florecer?
Mírame, en este asilo.
Te necesito.
Y te repudio.

En esta primavera del amor.
¿Qué amor?
¿El mío?
¿El tuyo?
El que espera bajo la nada infértil
de este terruño.
Esparce tus semillas lejos de mí
mientras el clima te sea propicio.

Yo seguiré buscando
esos pequeños pétalos
que se abren
a mi calor.

10/5/08

lunes, 14 de abril de 2008

Visión de futuro.


VISIÓN DE FUTURO.

- ¿Te ha dolido?
- Un poco.
- Por mucho que te duela,
más me habrá dolido a mí.

14/4/08

jueves, 13 de marzo de 2008

LAS MENOS TREINTA.


LAS MENOS TREINTA.

Las menos treinta en el reloj
marcaron el inicio de viejos rituales.

Pero hoy no, amado amigo.
Del teléfono de la esperanza
la línea se cortó en este Golden Gate Bridge.
Míralo.
Cuenta los círculos imaginarios,
los cientos de de ellos en teoría borrados
por estar aquí, en este mortuorio a plazos.
Patético no consumo esta violación,
forzando una poesía que no me da placer.
Mi vanidad arranca en vano su corsé.
¿Rima? ¿No rima? Te jodes.
Este es mi mundo. Estas son mis reglas.
Conecta cuatro.
Cuatro hostias níveas.
Cuatro fases de la vida.
No quiero encajarlas.
No quiero pensar.
El yo no quiere articular, busco esputos,
trepano este joven vieja psique sin remedio
y sale una procesión de tristes borrachas.
¡Qué lástima me dan!
Torcidas, de vestiduras entreabiertas.
Si apenas pueden andar,
¿acaso podrán significar?
Amenazan las trompetas.
¡No me flageles, Señor!
Ocho días aún restan a tu muerte.
Redoble de tambores.
Cristo no está ni en la mitad de vosotros.
Lengua, Lengua, Lengua.
Juego a ser Lorca enterrado en el averno.
Función estética: nula.
Desnudo a Sylvia Plath sobre las brasas.
Uso natural de la lengua.
¿Luego esto era el regreso?
Uso antinatural de la lengua.
Un suicidio sin valor aplazado.
Tus labios abocinados.
Contrahecha Penélope me espera en esta Ítaka.
Sobre los míos.
Evoquen vuestros tañidos la muerte.
Sobre mi cuello.
Sobre mi seno.
Sobre mi falo.
Yo quiero ver la vida.
Untármela sobre las mejillas.
Ahí está la vida.
La vida está en la risa.
En el olor a sopa de fideos.
En las cuerdas chochales.
En la cara que pondréis
leyendo esta andanada.
En esta vieja puta que aún tiene hueso que succionar.
En ver si hostis ad portas puede o no puede más.
¡Por Libia y por ti no me rindo!
Porque de Dios solo en ti encontré la silueta.
Porque te marqué como si perderte temiera.
Porque esta locura querría que ningún ojo leyera.
Porque este mi léxico se atrofia sobremanera…
Porque no me creo que de este viejo rincón mi origen partiera.
De este agujero de secretos no declarados,
almacén de retazos de lo que más amo:
Amo estar aquí:
Aunque no lo parezca.
Porque amo a lo más nimio de esta agonizante Tierra:
el humo del incienso
aspirado en mis entrañas;
las ridículas tetas
que me apunta la muchacha;
la grasa que no te estorba
para llevarme a la cama;
sin ser genio ser alguien
que la creación ama;
interminables partidas
de La herencia de la tía Ágata;
que me queráis como soy
un saco lleno de taras;
Tolkien, Proust y Capote
reposan en la misma balda;
volver a ver otra vez
tu piel recién depilada;
el concierto cuyo clímax
me elevó de la butaca;
los disímiles encantos
que tiene Cazurrolandia;
notar burbujas subiendo
en jacuzzi de una sauna;
degustar té moro helado
como hicimos en Granada;
dulce crema cocida
se esparce por mi garganta;
si eunuco me llamásteis
ver vuestra boca sellada;
el monte, el campo, el molino,
cantos de Disney en la marcha;
con sangría de chino barato
brindar por la muerte del Papa;
una blonda cabellera
en mis manos agarraba;
ser outsider absoluto
como lo fui en Ponferrada;
no saber si cien versos llevo
desgranando mis chorradas…

Menos treinta en el reloj.
Eclipse de corazón.
Debo, no lo quiero,
cerrarte con un adiós.

13/3/08

martes, 11 de marzo de 2008

¿DÓNDE ESTÁIS?


En la foto, Pedro Salinas, me inspiró en parte para el poema.


¿DÓNDE ESTÁIS?

¿Dónde estáis?
Me pregunto.

¿Dónde estáis?
Me resigno.

¿Dónde estáis?
Reflexiono.

Me arrodillo.
Pero no suplico.

Me estiro.
Para aspirar.
Vuestras esencias.
Que he perdido.

Alargo el brazo.
Para tocar.
El rugoso recuerdo.
Sin nombre.

Me reflejo.
Con vuestra no presencia.

¿Dónde estáis?
No os espero.

¿Dónde estáis?
Me despido.

Representación de espectros.
Lentamente amortiguados.

9/03/08

lunes, 3 de marzo de 2008

ELECCIÓN (ES)


ELECCIÓN (ES)

Chica mala. Qué pena.
Solo te la dejas meter cada cuatro años.
Llega el tiempo de la condena.
Escucha en su caminar el crujir de los paños,
de estas sombras de los viejos faraones
que reviven solo con tu embrujo.
Reptan hacia ti como la pija al lujo.
Se arrastran, pero solo en elecciones.

Erecciones generales,
que dijo antaño Almodóvar.
Bigotes fenomenales,
previo al oropel del Oscar.

Mala niña. No hay derecho.
Solo cuatro años ha pude decir Te la meto.
Mamporrero fui hecho.
Meter votos de otros, tal fue mi aprieto.

Triste barrio sin remedio.
Al lobo en tu seno acogiste.
Mando y lugar en medio.
Cándido caperucito sonreíste.

Te advertí usando camisa de pecado.
¿Tan críptico fue mi disfraz?
¿Te creí demasiado sagaz?
Ni esa marca me distanció del ganado.

Nena sucia. No me saques de la cama.
Este año, no. Ya tengo quien me satisfaga.
Luego esta vez te llaman hermana.
Quizá, desde el lecho, un avioncito haga
y mi voto envíe por la ventana
hacia el lugar que a Eteria parió,
donde volaban trozos de pan,
donde el azar te colocó
y todas las momias te adoran.

No se rinde el alcázar de Toledo,
si acaso transige una mudanza.
En nombre de Dios. Y de su credo.
En el triunfo su confianza.

Urnita mía, a partir de hoy
en siete días nos vemos.
Tras un encuentro breve,
igual nos quedaremos.
Mas ser peor no debe
niña mía, niña ufana,
que podrías ser lesbiana
y ser la niña de Rajoy.

2/3/08

domingo, 24 de febrero de 2008

ORGULLO BISEX.



Algunos conocéis ya este poema, lo colgué hace tiempo en el otro blog. Sin embargo, me ha parecido oportuno colocarlo esta semana por varios motivos, entre ellos el que sirva de contraposición al personajillo que protagonizaba el anterior. A ver si puedo colgar alguno de mis compis en poco tiempo.


ORGULLO BISEX


Marginado entre los marginados
me echaron de la fiesta del campo de concentración
yo paso de las aceras
a mí me gusta el asfalto
pero es tan inseguro
que te pueden atropellar
de uno u otro lado.
En medio de una minoría,
una minoría menor.
Irónica matrioska.
Porque se les hincha la boca
hablando del orgullo
GLBT o LGTB
ahí me siento incluído.
Pero es cruel paradoja
que pueda notar el desprecio
en la falta de insultos.
Los gays son maricones.
Las lesbianas, bolleras.
Los transex, travelos.
¿Qué somos los bisex?
No nos escupen encima
porque somos invisibles.
Si acaso, de maricas reprimidos
o heteros salidos nos tachan.
¡Si algún consuelo hay,
un símbolo, un emblema,
es el ver de Espartaco
la censurada escena!
Ostras y caracoles,
¿qué es lo que prefieres?
Dentro de la balanza
que mi zodíaco asigna
de platillos equilibrio
jodido es acertar.
Que cincuenta a cincuenta,
¡válgame barbaridad!,
perfecto ecuador habemus
que tildo de irreal.
Que no, no es cosa de vicio
ni vicio de acaparar.
Si nos gustan las dos cosas
es porque así nos parieron,
estamos enmedio de vuestra guerra.
¡No nos metaís en la trinchera!
Aguanto lo malo de unos
y lo pésimo de los otros,
y permitidme decir,
que estoy hasta los cojones.
o en lenguaje bisex,
hasta el clítoris me tenéis.
Dejadnos vivir tranquilos
tomando de un y otro bando
que para ser talibanes
da igual coger o no el rabo.